Si a tu perro le cuesta bajar las revoluciones, llenarlo de actividades muy estimulantes puede terminar consiguiendo el efecto contrario. Para esos momentos, podemos probar actividades más pausadas, como lamer, olfatear o buscar alimento.
La idea no es mantenerlo ocupado todo el tiempo, sino encontrar actividades que le permitan cambiar progresivamente de ritmo.
¿Y si necesita una ayuda extra?
Cuando la dificultad para relajarse no aparece solamente en momentos puntuales, podemos incorporar otras herramientas como complemento.
Calming Power de Winga es un suplemento natural formulado como apoyo para el bienestar cognitivo y la calma.
Adaptil utiliza feromonas sintéticas que imitan las señales de apaciguamiento que utilizan las madres caninas para ayudar a crear un entorno de mayor seguridad y tranquilidad.
Estas herramientas pueden complementar el trabajo cotidiano, pero no sustituyen la evaluación de un profesional cuando un perro presenta dificultades persistentes para relajarse.
Para actividades de lamido
Las actividades de lamido pueden ser una forma tranquila de ofrecer alimento y mantener a tu perro concentrado en una actividad de menor intensidad.
Puedes utilizar opciones como Lickmat, Lick N Flip o Lickin' Layers, y acompañarlas con alimentos que ya sepas que tu perro tolera, como mantequilla de maní SmuttDog o mantequilla de almendras Winga.
Observa qué ayuda a tu perro a cambiar de ritmo.
A algunos les funciona especialmente bien el olfato; otros disfrutan más lamer o buscar alimento. Y para algunos, además de estas actividades, puede ser útil contar con un apoyo adicional.
No se trata de cansarlo más, sino de ayudarlo a encontrar momentos en los que pueda bajar el ritmo.